En esta edición de Orgullo Pascualino queremos destacar a Carlos Ortiz, profesor jefe del 4°A y docente de la especialidad agropecuaria. Reconocido por su cercanía, compromiso y actitud siempre positiva, Carlos se ha ganado el cariño de estudiantes y colegas, quienes valoran su disposición constante para colaborar y apoyar. Su espíritu amable y empático quedó reflejado recientemente, cuando fue elegido por sus compañeros con los premios “Mejor Compañero” y “Espíritu Pascualino” durante la celebración del Día del Profesor.
Originario de Linares y formado en Talca, Carlos cuenta con más de 12 años de experiencia en la educación técnica. Amante de los mariscos y los pescados, llegó hace casi 2 años a la comunidad pascualina, donde hoy siente que ha encontrado su lugar.
Nuestro foco está en potenciar las competencias digitales y las habilidades blandas, impulsando una formación transversal con sello agrícola. Buscamos que nuestros estudiantes egresen preparados para desempeñarse en distintos espacios laborales —como supervisores o en control de calidad—, pero también que se proyecten hacia la educación superior. Es importante que conozcan todas las oportunidades y beneficios que existen para seguir creciendo académicamente.
Estoy en un grupo laboral muy grato y cohesionado. El ambiente es cercano, cálido y humano. Desde que ingresé, me han acogido de manera maravillosa, incluso invitándome a actividades familiares, algo que no había vivido en otros lugares de trabajo. Aquí todos nos apoyamos. Después de varios años en distintas áreas de la docencia, hoy puedo decir que estoy en un trabajo que me llena y me hace feliz, especialmente por la posibilidad de transmitir mis conocimientos en el área agrícola, que tanto me apasiona.
Fue una sorpresa muy grata. No me lo esperaba, y me emocionó saber que mis compañeros valoran mi forma de ser. Yo trato de ser siempre cercano, respetuoso y disponible. Si alguien me pide ayuda, siempre intentaré darme el tiempo. Creo que el compañerismo y la empatía son valores fundamentales en cualquier equipo.
Les diría que sean siempre responsables y buenas personas. Pueden destacar en lo técnico, pero no deben olvidar el desarrollo humano: la empatía, el respeto y las habilidades blandas son igual de importantes. Eso es lo que los hará crecer, tanto en lo profesional como en lo personal.