Orgullo Pascualino: Pía Oyarzo, Asistente Social de Formación y Convivencia — “Nuestros estudiantes siempre deben recordar que son únicos e irrepetibles”

1 de Diciembre 2025

En esta nueva edición de Orgullo Pascualino queremos destacar a Pía Oyarzo, Asistente Social del área de Convivencia Escolar del IAPB. Lleva siete años siendo parte de nuestra comunidad. Es oriunda de Saladillo, vive en Los Andes y es una gran fanática del fútbol: reparte su corazón entre Colo Colo y Trasandino, pasión que además comparte con su hijo de 11 años. Con 15 años de trayectoria profesional —incluyendo su trabajo en instituciones como SENAME—, Pía se ha especializado en Educación Emocional.

¿Cómo han sido estos siete años en el colegio?

“He vivido un proceso de transición, pero siempre con avances. Cuando llegué, por ejemplo, no existía el área de Convivencia Escolar; todo lo veía Dirección. Con el tiempo se fueron formando los departamentos y ordenando la institucionalidad que requiere un colegio”.

¿Cómo vives tu rol en el IAPB y qué valor sientes que aportas?

“Me gusta mucho trabajar acá. Nunca antes había estado en el ámbito educativo y me encanta porque aquí existen posibilidades reales de gestionar, crear y diseñar acciones que contribuyan al desarrollo de habilidades en los niños. Que ellos puedan creer en sí mismos, fortalecer su autoestima académica y rendir mejor. Aporto desde la contención, la escucha, la creación de ambientes seguros y organizados donde puedan sentirse cómodos y así tener su mente preparada para aprender. Esa es mi contribución”.

¿Cómo te gustaría seguir apoyándolos y qué mensaje quisieras transmitirles?

“Quiero que nuestros estudiantes siempre recuerden que son únicos e irrepetibles. Desde esas características personales deben buscar quiénes son, confiar en sus capacidades y atreverse a cumplir sus metas. Es fundamental que desarrollen una autoestima fuerte, tanto personal como académica, que les permita avanzar y romper barreras transgeneracionales que a veces se observan en nuestro instituto. Nuestra población es mayoritariamente de alta vulnerabilidad, por eso el trabajo socioemocional, el buen vínculo pedagógico y la cercanía son esenciales para que ellos crean en sí mismos”.

¿Hay algo más que te gustaría compartir sobre tus intereses o aficiones?

“Nos encanta el fútbol. Es una pasión familiar que vivimos con mi hijo: vemos mucho fútbol y él también juega. De hecho, ha participado en Trasandino. A nivel nacional somos colocolinos, pero en lo local, del “Tra-Tra”. Esa es nuestra forma de desconectarnos y disfrutar en familia”.